Estoy convencido de que el mejor campo de estudio para un antropólogo o un sociólogo son los supermercados. Que mejor momento para conocer al ser humano que en estado de crisis, en un ambiente caótico, en su pleno estado animal. En estos lugares podemos ver a las personas luchando contra el tiempo, contra los demás y contra ellos mismos.
Es por eso que les escribo esta carta con la que busco sino influir aunque sea minimamente en su comportamiento si al menos desahogar las penas que me provocan al acudir de compras.
A continuación algunas observaciones con sus respectivas soluciones que no estaría de más prestarles atención.
1.- Los carritos:
Señor, Señora. Desde el momento mismo en que entramos al súper, el carrito que elegimos se vuelve una parte mas de nosotros; aun cuando no hayamos depositado en él nada todavía, es junto con los hijos nuestra responsabilidad.
• No deje su carrito de manera transversal en el pasillo y si ya hay un carrito estacionado en un costado, por el amor de Dios, no coloque el suyo paralelo a éste, a la mayoría de la gente se nos complicaría saltarlos para pasar.
• Debe estar alerta en todo momento de que alguien no desee tomar un producto que se encuentra detrás de su carrito, no se sorprenda sino encontrarlo en el departamento de blancos.
• No permita que los 7 niños que lo acompañan vayan colgados en los costados de su carrito, como ya vimos los espacios son reducidos y esto convierte su carrito en una Hummer.
• Si al salir de la tienda no desea cargar con sus 2 bolsas hasta el coche y las traslada en su carrito, no lo deje éste apoyado en el vehículo vecino ni en una zona con declive donde se convierta en un potencial proyectil contra retrovisores, puertas y calaveras.
2.- Frutas y verduras:
• Los aguacates, querido consumidor, no son pelotitas para aliviar el estrés. Un simple y suave toqueteo es suficiente para comprobar su madurez sin hacerlos guacamole.
• Si es de los que huele la punta de los melones para conocer su calidad es usted un conocedor, pero si decide oler los 87 melones en existencia impediría probar suerte a los demás interesados.
• Probablemente si fuera con un espiritista no le sorprendería saber que en su anterior vida usted se dedico al trabajo en el campo, particularmente, a la pizca de la uva. De ahí que deje los racimos como huisaches.
• Si se arrepintió de llevar la sandia, por favor, llevela a su lugar y no la deje encima de los tomates.
3.- Panadería:
• Si con las pinzas que proporciona la tienda algunos tomamos el pan y otros le pellizcan las nalgas a su acompañante, se genera una combinación poco agradable.
• Si desea conocer la frescura de los panes no es necesario apretarlos ni acercarles la nariz a manera de sabueso, pregunte al encargado sobre el tiempo de exhibición.
4.- Quesos y Embutidos:
• Cuando la dependiente pregunta “¿quien sigue?” no es un concurso de ver quien contesta más rápido, el turno corresponde a la orden de llegada.
• Pregunte siempre el precio por kilo de lo que le interesa y antes de pedirlo asegúrese de calcular bien y estar de acuerdo con el precio final. Es sumamente desagradable encontrarse un kilo morcilla en la góndola de los pañales.
• Los platitos de muestras no son personales y muy importante, el palillo para tomar el cuadrito de queso ahora es suyo, lléveselo, por favor no lo vuelva a clavar en el plato.
5.- Cajas:
• En el carril señalado como “Caja Rápida” especifica claramente “15 Artículos Máximo”. Tome una revista y fórmese en una caja regular.
• Golpearle los talones con el carrito o respirarle en la nuca al cliente de enfrente no hará que llegue más rápido a la caja. Por favor tome su distancia.
• No espere a que le cobren la mercancía para decidir que en realidad no necesita tal o cual producto. El cajero tendrá que decirle al cerillo que le pida al supervisor que llame por radio al gerente que esta en la bodega para que traiga la única llave que existe en la tienda para poder cancelar la compra.
• ¿Se le olvidaron los limones? No, no lo vamos a esperar, ya los comprara en otro lugar.
Lo invito querido cliente a que tome en cuenta estos puntos en su próxima visita al supermercado y que los transmita a sus allegados. Vera como con el tiempo los racimos de uvas florecen nuevamente, el transito con nuestro carrito se vuelve mas fluido y sobre todo, se convierte ésta en una actividad mas placentera. Si por el contrario decide usted hacer caso omiso a este escrito, aténgase a ser golpeado en los talones por un carrito fantasma mientras exprime compulsivamente los aguacates.
Afectuosamente.-
Un histerico compulsivo
Esta carta fue publicada por sicapeas.
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7 usuarios ha comentado en " A los clientes de los Supermercados "
Avisame via comment rss o deja un Trackback a Trackback Agrega una imagen a tus comentarios desde aquiMuy bueno, yo agregaria el cementerio en que se convierten las filas de las cajas de todo lo que la gente decide mejor no llevar. Encontramos desde embutidos, calzones o tuperwares conviviendo con revistas y rastrillos.
lo que mas odio de la lista es que presionen en la fila de la caja para avanzar cuando todavia le estan cobrando al cliente de adelante. lo describes muy bien, nada hara que te cobren mas rapido hasta que no terminen con la persona en turno.
y si Rolcar, compran y descompran en la fila.
HAY ALGO QUE ES FUNDAMENTAL, Y ES QUE LOS ARGENTINOS NO TENEMOS RESPETO POR EL PROJIMO.
EL DIA QUE APRENDAMOS A RESPETARNOS UNOS A OTROS, AHI COMENZAREMOS A VIVIR EN ARMONIA……MIENTRAS TANTO VA A SEGUIR SIENDO UN QUILOMBO ….
Paula, los argentinos, mexicanos, angoleños y hasta los etiopes que se ven tan bonachones, nos importa 3 pepinos el projimo. Estamos en una lucha constante buscando sacar ventaja sobre el otro en todo momento.
La constitucion deberia marcar claramente: Cadena perpetua a toda persona que sin importar su genero, religion, edad, color de piel, nacionalidad, signo zodiacal o talla de pie, deje una sandia sobre los tomates.
Yo en una ocasion estuve dando vueltas por la tienda con un carrito que no era el mio y despues de como 15 minutos me paro una viejita y me dijo: Te estoy persiguiendo por todo el super muchacha ese es mi carrito, y este es el tuyo…jajaja. pobre señora debe haberse conectado al oxigeno tan pronto llego a su casa…
No me culpen, no fue intencional…. ademas es recomendable caminar a su edad.
“usted se dedico al trabajo en el campo, particularmente, a la pizca de la uva” jajajajaja
buenisimo!!
Buenisimo… siento una descripcion exacta de mi comportamiento en el super. A partir de leer esto: PROMETO no volver a comportarme asi…
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